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Presentación del documental Él me llama su hija en Tegucigalpa
Presentación de “Él me llama su hija” en Tegucigalpa.

La relación con papá no siempre es fácil de explicar. A veces ni siquiera encontramos las palabras, y eso también es válido.

“Él me llama su hija” recoge testimonios de mujeres que se animaron a hablar de lo suyo: la presencia, la ausencia, lo que dolió y lo que fue quedando pendiente con los años. No interpretan personajes; hablan desde experiencias reales.

Desde una mirada cristiana, el documental se acerca a esas historias y plantea una conversación sobre la identidad, el perdón y la manera en que la relación con un padre puede acompañarnos incluso durante la vida adulta.

Historias reales, sin personajes

CanZion Films presentó la película en Tegucigalpa antes de su llegada a las salas hondureñas. Su título original es He Calls Me Daughter, dura una hora con 19 minutos y fue dirigida por Rick Altizer. Entre las participantes están Chonda Pierce, Alex Kendrick, Lynsi Snyder, B.J. Arnett y la doctora Meg Meeker.

Una película no puede resolver por sí sola una herida familiar. Lo que sí puede hacer es ayudar a reconocerla y abrir una conversación que, por miedo, vergüenza o simplemente falta de palabras, muchas veces se deja para después.

Cartel oficial del documental Él me llama su hija
Cartel oficial de “Él me llama su hija”.

Una conversación que también nace en Honduras

Algo lindo que dejó la presentación fue conocer al grupo de embajadoras hondureñas que acompañará el proyecto. Son mujeres de distintos oficios, espacios y comunidades que llevarán la película y la conversación a más personas en el país.

La música también tiene corazón local. La canción oficial es interpretada por la hondureña Dubis Oviedo, fue escrita por Carlos Membreño y producida por Josué Oviedo y Andrés Serrano.

“Él me llama su hija” se estrenará el 20 de agosto de 2026 en cines de Honduras. Los horarios y las salas disponibles podrán consultarse en la cartelera de cada complejo cinematográfico.

La película no pretende que todas las historias sean iguales. Su punto de partida es más sencillo: crear un espacio para hablar de algo que muchas mujeres han guardado durante años.